

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad crónica, autoinmune, progresiva e incapacitante , que se caracteriza por la inflamación de las articulaciones y que se presenta habitualmente en manos, muñecas, codos, rodillas y pies.
La inflamación que se produce en la membrana sinovial puede conducir a la destrucción del hueso y el cartílago derivando en un daño irreparable en la articulación. A consecuencia de la inflamación, se puede experimentar dolor, deformidad y dificultad de movimiento.
Es de vital importancia el diagnóstico y tratamiento temprano, pues una vez que se ha producido el daño en la articulación este es ya irreversible. Con el tratamiento se puede conseguir el control de la inflamación.
La artritis reumatoide se presenta con más frecuencia en personas con una especial predisposición, sin embargo aunque se desconoce cual es la causa, se sabe que no es una enfermedad hereditaria. La artritis reumatoide no es contagiosa.
El clima o la humedad no desencadenan la Artritis Reumatoide y tampoco tienen ningún papel en el mantenimiento de la enfermedad. Pero los cambios climáticos o empeoramiento del tiempo, pueden hacer que las articulaciones dañadas duelan más.
El Doctor Luis Carreño, Jefe de Reumatología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid responderá a las dudas más frecuentes de pacientes y familiares afectados por la Artritis Reumatoide.